Pablo VI

 

Giovanni Battista Montini Alghisi; 1897-1978 Pontífice romano, n. en Concessio (Brescia) y m. en Castel Gandolfo. Ordenado sacerdote el año 1920, amplió sus estudios de filosofía en la Universidad Gregoriana y de derecho en la Accademia dei Nobili Ecclesiastici. En 1922 ingresó en la secretaría de Estado. En 1923 fue destinado por algunos meses a la nunciatura de Varsovia, en calidad de adjunto. Hasta 1934 fue también asistente nacional de la FUCI (Acción Católica de los universitarios italianos), donde entró en contacto con las grandes figuras de la posterior Democracia Cristiana, compartiendo con ellos la lucha contra las organizaciones juveniles fascistas. En 1937 Pío XII le nombró sustituto de la secretaría de Estado y en 1954 arzobispo de la conflictiva diócesis de Milán. En 1958 era creado cardenal por Juan XXIII.

A la muerte de este último, fue elegido Papa (21 junio 1963). Bajo su pontificado se celebraron las tres últimas sesiones del Concilio Vaticano II (1963-65). Tras las grandes encíclicas doctrinales Ecclesiam suam (1964), Populorum Progressio (1967), Sacerdotalis coelibatus (1967) y Humanae vitae (1968), relativa al control de natalidad -prohibición de métodos anticonceptivos no naturales-, y los largos viajes que culminaron con la visita a Teherán, Dacca, Manila, islas Samoa, Sydney, Yakarta, Hong Kong y Colombo (26 noviembre-2 diciembre 1970), la última fase de la vida de Pablo VI se centró primordialmente en los problemas internos de la Iglesia. Convocó las asambleas III (1971), IV (1974) y V (1977) del Sínodo de los Obispos. Publicó diversos documentos relativos a los mecanismos de gobierno eclesiásticos, entre los que destacan la constitución apostólica Romano Pontífice eligendo (1 octubre 1975). En este mismo sentido deben citarse la reestructuración de la Pontificia Comisión Bíblica (27 junio 1971), el nombramiento de la Pontificia Comisión para la Revisión del Código de Derecho Canónico Oriental (10 junio 1972), la fusión en una de las Congregaciones para los Sacramentos y para el Culto Divino (17 julio 1975) y la reordenación del vicariato de Roma (6 enero 1977).

Durante los últimos años de su pontificado se fue haciendo cada vez más patente la dificultad de armonizar las contrapuestas corrientes del espíritu de libertad y espontaneidad promovido por el Vaticano II y algunos grandes pensadores católicos y la irrenunciable autoridad del magisterio para velar por la fe y las costumbres. Graves problemas éticos e ideológicos dividían a la comunidad católica. Enfrentado con profundos dilemas, el Papa Montini evitó, hasta donde le fue posible, recurrir a las condenaciones. Con él parecían ya definitivamente superados los métodos autoritarios en el estilo de gobierno de la Iglesia.